Noviembre 2025. El Laboratorio Natural Andes del Sur de Chile (LNADS) ha concluido con éxito la primera versión de “La Montaña Se Abre”, su laboratorio itinerante. La exhibición buscó abrir el conocimiento de la imponente Cordillera de los Andes directamente a las comunidades de Puerto Varas, Curarrehue y Valdivia, abriendo un espacio de diálogo y demostrando que la ciencia y el arte son herramientas fundamentales para comprender y proteger el territorio.

La exhibición fue impulsada gracias a un trabajo colaborativo entre distintas actorías que hicieron posible  que este espacio se volviera un punto de encuentro, el cual buscó destacar la íntima relación entre la ciencia, el arte y el territorio, logrando movilizar el conocimiento, las memorias y los afectos que definen a la montaña. El mensaje central de la iniciativa fue claro: abrir los conocimientos; abrir los espacios; abrir los relatos; abrir los sentidos.

Ciencia, arte y territorio

“La Montaña Se Abre” fue concebida como una invitación a tocar, escuchar y sentir el territorio andino. Felipe Araya, encargado de diseño, se encargó de crear un laboratorio itinerante donde los datos científicos se presentaron en formatos artísticos y didácticos, pensando siempre en el objetivo principal del LNADS: democratizar el saber.

Se invitó a los visitantes a sumergirse en la complejidad del territorio andino, un espacio estratégico en el sur de Chile y clave para la provisión hídrica. En la muestra, el equipo LNADS explicó cómo múltiples disciplinas (paleontólogos, geólogos, dendrocronólogos, biólogos, geógrafos, entre otros) trabajan en conjunto para entender la alta fragilidad del ecosistema ante el cambio global.

A nivel de experiencia, el asombro fue palpable. Los asistentes pudieron ver impresiones 3D de volcanes y formaciones geológicas, pero quizás el momento más potente fue poder conocer rodelas reales de Alerce de ¡1680 años de antigüedad! Tocar esa madera permitió observar casi dos milenios de la historia de los bosques australes.

Junto a la ciencia, el arte y la cultura se hicieron presentes con exhibiciones de araucarias, cipreses, un muestrario de porotos, piezas artísticas como “Arboles torcidos”, vagarosa, y telares locales, entendiendo que la historia humana y la historia natural son inseparables.

La directora del LNADS, Carla Marchant, comentó sobre el enfoque transdisciplinario que guía la labor del Laboratorio: “Esta iniciativa nació como una respuesta a la necesidad que tenemos de poner a disposición el conocimiento científico en otros formatos. No solamente pensar desde las ciencias naturales, sino pensar un diálogo muy fructífero entre las diferentes ciencias y el arte”.

Los estudiantes también abrieron la montaña

El impacto más profundo de la itinerancia se vio en las comunidades educativas, logrando que los contenidos que usualmente se veían en los libros se volvieran concretos y tangibles para niños, niñas y jóvenes.

En Puerto Varas, Isadora Ruz Rosa, profesora del Colegio Waldorf, resaltó la importancia cultural del encuentro: “Me pareció muy interesante la exhibición. Creo que es muy importante viviendo en un lugar tan cerca de la montaña, y en un país que tiene tanta montaña, y sin embargo todavía hay poco acceso o poca cultura de montaña. Se agradece mucho esto. Si pudiera describirlo en pocas palabras, yo creo que diría el asombro en la montaña”.

La conexión práctica también fue muy valorada en Valdivia. Felipe Osses, profesor del colegio Helvecia, señaló que la muestra permitió a sus alumnos “ver contenidos de manera mucho más concreta, algunos contenidos que usualmente se ven de manera más teórica. Esto les permite comprender y querer un poco más todo lo que tiene que ver con las montañas”.

En la exhibición, incluso se dio la oportunidad a los estudiantes de vivir un “Día como Paleontólogos”. Catalina Espicel, paleontóloga a cargo del taller, enfatizó que fue muy gratificante: “Hoy realizamos una actividad práctica para que los niños y niñas sepan y aprendan lo que nosotros hacemos. Aprendieron qué son los fósiles, cómo protegerlos, distintas formas de excavación y qué hacer si nos encontramos un fósil. Es muy importante que los niños y niñas sepan que ellos también pueden ser un paleontólogo”.

La itinerancia llega a territorios cordilleranos

La muestra también recorrió comunas cordilleranas como Curarrehue, donde el objetivo fue abrir distintas esferas del conocimiento y enriquecer la experiencia con quienes habitan estos territorios.

Braulio Muñoz, profesor de la Escuela Particular Panque N°200 de Curarrehue, agradeció la visita del LNADS: “Esta actividad ha sido súper beneficiosa para los niños de nuestro colegio. Valoramos mucho que se presenten estas oportunidades en la comuna, ya que por ser comuna fronteriza estamos un poco alejados de esta experiencia”.

Los estudiantes de Curarrehue se fueron llenos de aprendizajes. Felipe, estudiante, compartió su entusiasmo: “Este día es uno de los mejores que he tenido, hoy aprendí que hay más de 2000 volcanes en Chile. Lo que más me gustó fue conocer los porotos, porque yo no conocía tantos porotos”. Su compañera Antonia también expresó su asombro: “Hoy aprendí muchas cosas que no sabía antes, sobre los volcanes, los tipos de roca y muchas cosas más”.

La exhibición en esta comuna se complementó con talleres de memoria biocultural. María Jesús Olivos, de Fundación Mar Adentro, explicó uno de los proyectos: “Realizamos un taller que se llama ‘La memoria del bosque’, que busca recopilar la memoria biocultural del territorio en torno a la recolección de alimentos silvestres a través de las experiencias, los afectos y los vínculos que tenemos con los bosques. El resultado de este taller es un libro colectivo compuesto por distintos elementos del bosque”.

Así mismo, Simón Crisóstomo Loncopán, presidente de la Asociación de Comunidades Mapuche Winkulmapu, mencionó: “Ha sido una jornada muy linda donde hemos podido ver la participación de las infancias, la comunidad. También aportamos desde nuestro territorio en un conversatorio donde contamos nuestro trabajo como comunidad en torno al resguardo y defensa del territorio. Creemos que es importante valorar que estos espacios puedan abrirse a los territorios y organizaciones locales”.

Daniel Parra, alcalde de Curarrehue, manifestó la gratitud del municipio: “Estamos muy agradecidos del compromiso del Laboratorio Natural Andes del Sur de Chile, por estar aquí en nuestra comuna, por entregar esta educación sobre nuestras montañas y nuestro entorno natural”. Por su parte, Luis Peralta, Seremi de Ciencias de La Araucanía, enfatizó que la experiencia demostró que “la ciencia se pone al servicio de las comunidades”.

Próximas itinerancias

El balance de la primera itinerancia es sumamente positivo. Tras recorrer Puerto Varas, Curarrehue y Valdivia, se logró el propósito central de la iniciativa: abrir la montaña no solo como un objeto de estudio científico, sino como un sujeto de afectos y memoria compartida. El LNADS está enormemente agradecido por la participación y el compromiso de cada comunidad y organización que abrió sus puertas al proyecto. Egon Montecinos, rector de la Universidad Austral de Chile (UACh), la institución ejecutora, validó este impacto: “La misión institucional es que el conocimiento generado al interior de nuestra universidad se ponga a disposición de distintas formas, y esta exhibición es una de estas, a través de los recursos y la itinerancia”.

Este ha sido solo el primer ciclo de “La Montaña Se Abre”. El LNADS ya está trabajando para realizar una segunda versión más adelante, asegurando que el asombro, la ciencia y la memoria de los Andes del Sur continúen su viaje hacia nuevas comunidades.