Cuando se piensa en la Cordillera de Los Andes, es importante relevar su rol como torre de agua donde nacen los glaciares, principales reservorios de agua dulce. Considerando su historia geológica y procesos de derretimiento, da forma a los lagos norpatagónicos. Estos cursos de agua son las principales fuentes de los ríos que desembocan hacia las depresiones intermedias.